Estas obras forman parte de una producción artística tucumana realizada a lo largo de diez años (entre 1995 y el 2005). Se trata de trabajos realizados por artistas de distintas generaciones, que plantean propuestas diferentes a partir de distintos lenguajes. En algunos puntos logran confluir en un escena tucumana común, pero la mayoría de las veces se presentan como visiones dispares.
Entre los artistas partícipes se hallan: Marcos Figueroa, quién presenta un enfrentamiento de ovejas, Rolando González Medina, con un registro en el cuál el artista se autoflagela, Sebastián Rosso, con una propuesta de intervención digital de imágenes, Sandro Pereira, quién se autorretratará a partir de una escultura que rompe con la fuerza de gravedad, Blanca Machuca, que propone una combinación de materiales para enmarcar y Rolo Juárez, con una construcción- escultura eléctrica, entre otros.





